

Nunca me canso de decirlo. Tengo la imperiosa necesidad. Si, necesidad. No es un simple deseo de volver, es una necesidad. Ganas de pasearme por las ciudades y pueblos cámara en mano, para volver a capturar otros momentos, similares o no a los aquí expuestos. Ver a personas que extraño, conocer en persona a otras a las que les tengo cariño. Y disfrutar, perderme entre los bares, cafes y librerias. Olvidandome de lo demás. Perdiendome en mi mundo.